La capacidad de comunicación es esencial para la experiencia humana. Con ella somos capaces de expresar nuestras ideas, emociones, pensamientos y sentimientos. Sin embargo, los trastornos del habla y el lenguaje, como la disartria y la afasia, pueden alterar esta capacidad esencial, dificultando tanto el habla como la comprensión de los demás.
En esta guía completa, analizaremos las diferencias entre la disartria y la afasia, y explicaremos sus síntomas, causas y tratamientos.
¿Cuál es la diferencia entre afasia y disartria?
Aunque la disartria y la afasia son trastornos de la comunicación, afectan a diferentes aspectos de la comunicación. La afasia es un trastorno del lenguaje causado por daños en las partes del cerebro que controlan las funciones del lenguaje. Esta afección puede afectar a la capacidad de una persona para hablar, comprender, leer o escribir. Suele producirse tras un accidente cerebrovascular o lesión cerebral traumática LCT) y su gravedad puede variar en función de la extensión del daño cerebral.
La disartria, por otro lado, es un trastorno motor del habla. Se produce cuando los músculos utilizados para hablar, como los de los labios, la lengua, las cuerdas vocales y el diafragma, se ven afectados por daños en el sistema nervioso (por ejemplo, se debilitan, se tensan demasiado, no se mueven lo suficiente, se mueven demasiado, etc.). A diferencia de la afasia, la disartria no afecta a la capacidad de la persona para comprender el lenguaje o encontrar las palabras. Más bien, le dificulta articular y hablar con claridad.
¿Cuáles son los tipos de afasia?
La afasia se manifiesta de distintas formas, según las partes del cerebro afectadas. Los tres tipos más comunes son:
- Afasia de Broca: Las personas con afasia de Broca suelen entender lo que dicen los demás, pero tienen problemas para expresar sus propios pensamientos. Pueden hablar con frases cortas y entrecortadas o tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas. Escribir también puede convertirse en un reto. Esta forma de afasia suele ser consecuencia de daños en el lóbulo frontal izquierdo, sobre todo en el área de Broca, que desempeña un papel clave en la producción del lenguaje.
- Afasia de Wernicke: A diferencia de la afasia de Broca, las personas con afasia de Wernicke no suelen tener problemas con el acto mismo de hablar, aunque a menudo dicen cosas confusas y sin sentido. Las personas con esta afasia pueden inventar palabras mientras hablan porque tienen problemas para entender lo que dicen los demás, sobre todo cuando se utilizan frases y oraciones complejas. Este tipo de afasia está relacionada con daños en el área de Wernicke, situada en el lóbulo temporal y fundamental para la comprensión del lenguaje.
- Afasia global: Es la forma más grave de afasia y se produce cuando se dañan grandes partes de los centros del lenguaje del cerebro, a menudo debido a un accidente cerebrovascular extenso. accidente cerebrovascular. Las personas con afasia global tienen dificultades tanto para comprender como para expresarse, lo que les hace extremadamente difícil comunicarse hablando y escribiendo. También tienen dificultades para entender las palabras habladas o escritas.
También hay otros tipos de afasia, que se consideran afasias fluidas o no fluidas. Una afasia fluida es aquella en la que la persona no tiene dificultades para hablar y, a menudo, puede expresarse con frases completas. La afasia de Wernicke se considera una forma de afasia fluida, junto con la afasia sensorial transcortical, la afasia de conducción y la afasia anómica.
Las diferencias entre estos tipos de afasia se basan en lo bien que una persona con afasia puede entender lo que se le dice y lo bien que puede repetir la información que se le presenta. Por otro lado, las afasias no fluentes son aquellas en las que la persona habla entrecortadamente, con frases más cortas y dificultades importantes para encontrar las palabras adecuadas. Tanto la afasia de Broca como la afasia global se consideran formas no fluidas de afasia, junto con otra afección denominada afasia motora transcortical. Estas formas de afasia también se diferencian del mismo modo que las formas fluidas.
¿Cuáles son los tipos de disartria?
La disartria, al igual que la afasia, se presenta en diferentes formas. Estas formas surgen debido a qué área o áreas del cerebro están implicadas, lo que puede dar lugar a muchas presentaciones diferentes. Los tipos de disartrias son:
- Disartria flácida: Esta forma de disartria está causada por daños directos en los músculos del habla o en los nervios que controlan sus movimientos. Las personas con esta afección suelen experimentar debilidad en los músculos del habla, y su habla puede describirse como arrastrada, silenciosa y excesivamente nasal.
- Disartria espástica: La disartria espástica está causada por daños en los niveles superiores del cerebro y se produce cuando ambos lados del cerebro están afectados. Este trastorno del habla se caracteriza porque la persona experimenta espasticidad, o tensión muscular excesiva, en los músculos del habla, lo que provoca que se produzca el habla con esfuerzo, que la voz se esfuerce y que haya dificultad para coordinar la respiración y el habla, lo que lleva a que las frases sean más cortas.
- Disartria atáxica: Las personas con disartria atáxica han sufrido daños en el cerebelo, que suele describirse como un "cerebro más pequeño" situado en la base del cerebro y que controla los movimientos suaves. En esta afección, las personas experimentan descoordinación en el habla, que se interrumpe de forma inesperada. También pueden tener dificultades para controlar el volumen de la voz.
- Disartria unilateral de la neurona motora superior (UUMN): La disartria UUMN está causada por daños en los niveles superiores del cerebro, de forma similar a la disartria espástica. Sin embargo, este tipo de problema del habla se produce cuando solo se ve afectado un lado del cerebro. Los síntomas dependen de la zona del cerebro en la que se produzca el daño, pero suelen ser similares a los de la disartria flácida, espástica o atáxica.
- Disartria hipocinética: Este tipo de disartria se produce por una reducción de los movimientos en comparación con lo normal (hipo = menos de lo normal, cinético = movimiento) y es consecuencia de un daño en una zona del cerebro conocida como ganglios basales. Los ganglios basales desempeñan múltiples funciones, aunque en los casos de disartria hipocinética se ve afectada la capacidad de controlar el movimiento consciente. El habla suele describirse como demasiado rápida y excesivamente silenciosa.
- Disartria hipercinética: De forma similar a la disartria hipocinética, la disartria hipercinética está causada por un daño en los ganglios basales, aunque en esta afección hay un movimiento excesivo -y a menudo involuntario- asociado al habla (hiper = más de lo normal, cinético = movimiento). Los cambios en el habla asociados a esta enfermedad pueden ser difíciles de clasificar, ya que dependen del tipo de movimiento excesivo, de la frecuencia con que se produzca y de la gravedad del impacto de los movimientos en el habla.
- Disartria mixta: Este tipo de disartria es el que se produce cuando más de uno de los tipos de disartria anteriores está presente al mismo tiempo. Como tal, los síntomas de la disartria mixta dependen mucho de la situación.
¿Se puede tener disartria sin afasia?
Sí, se puede tener disartria sin afasia. Dado que la disartria es un trastorno motor del habla, sólo afecta a los músculos que controlan el habla, no a los centros cerebrales del lenguaje. Una persona con disartria puede comprender perfectamente el lenguaje, pero su capacidad para comunicarse verbalmente se ve mermada por la dificultad para controlar los movimientos de la boca, la lengua o las cuerdas vocales.
Por ejemplo, un enfermo de miastenia grave puede desarrollar disartria por debilidad muscular, pero conservar la capacidad de entender y escribir con fluidez. Por otra parte, las personas con afasia pueden no tener problemas físicos con los músculos necesarios para el habla, pero tener dificultades para encontrar palabras o dar sentido a las frases debido a un daño cerebral.
Síntomas de la afasia y la disartria
Aunque ambas afecciones pueden afectar a la comunicación, los síntomas de la afasia y la disartria son muy diferentes.
Síntomas de la afasia
- Dificultad para producir palabras y frases: Las personaspueden confundir las palabras, tener dificultades para formar frases o ser incapaces de hablar.
- Dificultad para comprender el lenguaje: Las personas con afasia pueden tener dificultades para seguir conversaciones o entender lo que leen.
- Incapacidad para leer o escribir: Algunas personas con afasia pierden la capacidad de leer o escribir, además de tener dificultades para hablar.
- Frases sin sentido: Las personas con afasia pueden hablar con frases gramaticalmente correctas pero sin sentido. Esto puede incluir el uso de palabras incorrectas o la invención de palabras nuevas que no tienen sentido.
Síntomas de la disartria
- Mala pronunciación: Es el síntoma más común de la disartria. El habla puede sonar lenta, arrastrada o entre dientes.
- Dificultad para mover los músculos faciales: La debilidad o la tensión excesiva de los músculos que se utilizan para hablar pueden provocar babeo o dificultad para tragar.
- Cambios en la voz: La disartria puede afectar a las cuerdas vocales, dando lugar a una voz que suena entrecortada, tensa o ronca.
- Habla monótona: Algunos individuos pueden perder la capacidad de controlar el tono, el volumen o el timbre de su voz.
- Problemas de control de la respiración: La disartria también puede afectar al control de la respiración, lo que dificulta hablar con claridad o durante largos periodos de tiempo.
Causas de la disartria frente a la afasia
La afasia está causada principalmente por daños cerebrales en las áreas responsables del procesamiento del lenguaje. Las causas más comunes son:
- accidente cerebrovascular: Es la causa más frecuente de afasia, sobre todo cuando un accidente cerebrovascular vascular afecta al lado izquierdo del cerebro.
- Lesión cerebral traumática (LCT): cualquier lesión en el cerebro que afecte a las áreas del lenguaje puede provocar afasia.
- Tumores cerebrales: Un tumor situado cerca de los centros del lenguaje puede afectar a la capacidad de comunicación.
- Enfermedades neurológicas progresivas: Enfermedades como el Alzheimer pueden causar afasia al deteriorar gradualmente la función cerebral con el paso del tiempo.
La disartria, por el contrario, está causada por daños en el sistema nervioso que controla los músculos del habla. Entre sus causas se incluyen:
- accidente cerebrovascular: Un accidente accidente cerebrovascular también puede causar disartria al dañar las partes del cerebro que controlan los músculos responsables del habla.
- lesión cerebral traumática LCTLCT): De forma similar a la afasia, las LCT pueden causar disartria si las partes del cerebro que controlan los músculos del habla están dañadas.
- Parálisis cerebral: Esta enfermedad afecta al movimiento y al tono muscular, lo que puede provocar disartria en algunos individuos.
- Esclerosis múltiple (EM): La EM puede dañar los nervios que controlan los músculos del habla, provocando disartria.
- Enfermedad de Parkinson: Muchas personas con Parkinson desarrollan disartria a medida que avanza la enfermedad.
- Ciertos medicamentos: Algunos medicamentos, como los sedantes, los relajantes musculares y algunos anticonvulsivantes pueden causar disartria como efecto secundario.
Tratamientos de la disartria frente a la afasia
El tratamiento tanto de la disartria como de la afasia se centra en ayudar a las personas a mejorar su capacidad de comunicación, pero los enfoques difieren en función de la afección específica.
Tratamientos de la afasia
- terapia del lenguaje y del habla: Trabajar con un terapeuta de lenguaje y habla (SLP) es esencial para la mayoría de las personas con afasia. Los terapeutas utilizan diversas técnicas para ayudar a las personas a volver a aprender habilidades lingüísticas, como hablar, leer y escribir. La terapia se adapta al tipo de afasia y a la gravedad de la afección.
- Comunicación aumentativa y alternativa (CAA): Para las personas con afasia grave, las herramientas de CAA, como los tableros de comunicación o los dispositivos generadores del habla, pueden ayudarles a expresarse. Estos dispositivos van desde opciones de baja tecnología, como tarjetas con dibujos, hasta aplicaciones de alta tecnología que generan el habla y permiten a los usuarios seleccionar palabras o frases.
- Terapia de grupo: Algunas personas con afasia se benefician de practicar sus habilidades lingüísticas en grupo. La terapia de grupo puede ayudar a fomentar la confianza en situaciones de comunicación del mundo real.
Tratamientos de la disartria
- terapia de lenguaje: terapeutas de lenguaje y habla también desempeñan un papel fundamental en el tratamiento de la disartria. La terapia suele centrarse en mejorar el control muscular, el apoyo respiratorio y la articulación. Esto puede incluir practicar hablar despacio y con claridad o trabajar en otros métodos para mejorar la eficacia de la comunicación.
- Dispositivos de ayuda: Las personas con disartria grave pueden utilizar herramientas de CAA, similares a las que utilizan las personas con afasia, para facilitar la comunicación. Esto puede incluir dispositivos generadores de voz u otras ayudas para que se les entienda mejor.
- Tratamientos quirúrgicos o médicos: En algunos casos, la intervención médica puede ayudar. Por ejemplo, la estimulación cerebral profunda (ECP) puede ser una opción para que las personas con enfermedad de Parkinson mejoren sus síntomas motores.
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